El Blog del
Marketing Gastronómico

Por qué eventos y gastronomía son el tándem perfecto

Tiempo de lectura: 4 minutos

En los eventos, la gastronomía es uno de los elementos que más apoyan el mensaje. Nadie se imagina un acto dedicado a la sostenibilidad o la economía circular repleto de productos ultra-procesados sin el menor respeto por el entorno. También es una fuente inagotable de creatividad e inspiración. No te olvides que está en permanente evolución y constante cambio, y así nos lo hacen ver las puntas de lanza del sector. A todo esto le deberías añadir que es una de las partes del programa más inmersiva y que más despierta los sentidos. El catering puede hacer solito que tu evento se convierta en un gran éxito o que sea un auténtico fracaso, ya que por lo general suele cerrar el cronograma y se transforma en «la guinda del pastel».

A la hora de elegir la propuesta gastronómica, no olvides tener en cuenta estos consejos.

La gastronomía es un dinamizador para los invitados de tus eventos

En un evento en el que los invitados son meros espectadores y tienen un papel pasivo, el catering puede ser un puerto a la acción y la interacción. Y no solo nos referimos a que entre ellos entablen conversaciones o intercambien gestos de cercanía, ¡que también! Esta parte del post otorga más importancia a ese momento en el que los aperitivos, tapas o el vino entran en la sala y los instintos más primarios se disparan. La vista y el olfato se agudizan buscando las bandejas. La boca se llena de saliva y comienza esa danza (algunas veces más sutil que otras) entre camareros y asistentes hasta completar el menú elegido por el anfitrión. 

Este momento da pie a muchas interacciones ocasionadas, en parte, por la desinhibición que imprime el alcohol. Aunque, también, la parte más gastro del evento que se encuentra fuera de las cámaras (en actos formales u oficiales normalmente), el público está más relajado y se eliminan más barreras sociales. Así que ¡sí!, incluso una lasca de jamón puede ser motivo de charla.

No podemos olvidar que, gracias a los programas de cocina como Master Chef, la gastronomía puede ser un aliado imprescindible en el «mundo empresas». A través de ella se pueden crear actividades team building para fomentar el trabajo en equipo, el proceso creativo y de innovación, la responsabilidad, el compromiso o la toma de decisiones. Esta actividad también puede ir ligada al descubrimiento de experiencias gastronómicas locales en las que se trabaja el sentido de pertenencia, desarrollo de pensamiento circular y el conocimiento del producto local a través de los sabores de un destino gastronómico y sus tradiciones culinarias.

Es una de las partes del programa más instagrameable

Comemos por los ojos, eso siempre ha estado claro. Pero desde hace algún tiempo las empresas de gastronomía vinculadas a los eventos (los caterings, por ejemplo) se esfuerzan en que no solo vivamos una experiencia deliciosa… también que sea transcendente. ¿Cómo lo consiguen? Obviamente, comienzan por la parte visible: montajes más creativos y que sean capaces de transmitir el mensaje.

Ahora imagina. No tendría ningún sentido que en un foro dedicado a la mujer rural, durante el coffee break, los alimentos ofrecidos a los asistentes procedan de productos de grandes multinacionales… especialmente si los packaging se hacen visibles como muchas veces ocurre con las mermeladas o la mantequilla. Otro ejemplo. En un simposio sobre sostenibilidad del mismo modo carecería de sentido que los materiales desechables utilizados en los emplatados fueran de plástico, es más lógico utilizar vajilla y cubertería biodegradable fabricada a partir de hoja de palma, hueso de aguacate o maíz. Todo cobra más sentido, ¿verdad?

Siguiendo el hilo del último ejemplo, y a título de cambio de sentido el el mercado, cada vez son más los caterings que apuestan por la tematización, los productos de cercanía y/o ecológicos, la artesanía, el plant based… y la innovación. Veremos con qué nos sorprenden durante 2022.

El fin de fiesta que se puede convertir en tu peor pesadilla

En los eventos, de manera más especial en los países de origen latino, el componente gastronómico tiene mucho peso. A día de hoy todo está paralizado por el Covid-19 y sus diferentes variantes, pero, lo cierto, es que antes de él no nos imaginábamos un acto en el que al menos no sirvieran una cortesía gastronómica. Es de cajón. Ese bocado corresponde al buen sabor literal del acontecimiento. Por eso, ¡atentos!, un solo resbalón (percibido por los invitados) y el ese evento que salió perfecto hasta la aparición de la primera bandeja se convertirá en «Estuvo bien, pero…». Nadie quiere eso.

Algunas cuestiones fundamentales para la elección del menú

  • Tener en cuenta los gustos de la mayoría de los asistentes siempre es la opción más recomendable.
  • Interesarse por las alergias, intolerancias y los hábitos alimentarios de los invitados dice de nosotros, como organizadores y/o anfitriones que nos importan.
  • Conocer la procedencia de los comensales puede ser el antídoto ante posibles problemas culturales. ¿Algunos ejemplos? Alcohol, carne de conejo, insectos, carne de cerdo, etc.
  • Optar por ingredientes conocidos puede ser la opción más recomendable. En esta tesitura un grupo grande siempre es más difícil de manejar y explicar qué están comiendo que si solo atendieras una mesa de 6 comensales.
  • Buscar el equilibrio entre calidad, cantidad, servicio y precio. Este quizás sea el punto más peliagudo para cualquier organizador de eventos porque, al terminar todo, siempre encontraremos a algún invitado que dirá: «Los bocados estaban muy buenos pero la cantidad ha sido insuficiente».
  • Inspirarnos en menús preestablecidos y personalizarlos después es siempre la opción más eficaz. De este modo podremos hacer nuestra la parte gastronómica del evento y evitar la repetición de ingredientes u otros quebraderos de cabeza. A no ser que sea una acción temática (por ejemplo, una jornada de micología).

Elegir el menú más adecuado para nuestros eventos marcará la diferencia y hará tus invitados que recuerden ese día por largo tiempo. Siempre es buena idea invertir tiempo en esta decisión y, si no, también es posible delegar en un organizador profesional de eventos.

¿Te has encontrado alguna vez ante esta escena? Nos encantaría conocer tu opinión y alguna experiencia que hayas tenido eligiendo el catering para tus eventos. Compartir es aprender en red 🙂

Compartir el artículo

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

Entradas relacionadas

La anatomía del defensor de marca

Tiempo de lectura: 4 minutos Si tienes una estrategia de marketing bien planteada, no puedes esperar que los usuarios y seguidores que vas ganando poco a poco hablen de tu

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.